ENSEÑAR HABILIDADES PARA EL SIGLO XXI DE MANERA SUTIL EN EL CONTEXTO DE LAS ASIGNATURAS BÁSICAS Y DE LOS TEMAS INTERDISCIPLINARIOS DEL SIGLO XXI
El artículo “Logros indispensables para los estudiantes del siglo XXI”1 hace mención a ciertas competencias fundamentales que deben adquirir los estudiantes de hoy, las cuales facilitan que ellos resuelvan, mejor armados, los retos y desafíos que trae consigo la época moderna, y de esta manera se integren con mayor facilidad a una sociedad dinámica y compleja como la actual. Las competencias que se mencionan son: CREATIVIDAD E INNOVACIÓN, PENSAMIENTO CRÍTICO Y SOLUCIÓN DE PROBLEMAS, COMUNICACIÓN Y COLABORACIÓN, Y MANEJO DE INFORMACIÓN Y NUEVAS TECNOLOGÍAS.
Estas competencias deben encontrarse insertadas a través de los contenidos curriculares que los muchachos aprenden en la escuela como parte de su formación académica. Las instituciones educativas al promover un aprendizaje bajo el enfoque de competencias está cumpliendo con su misión: preparar y educar a las nuevas generaciones para que éstas cumplan un papel reflexivo, activo y constructivo en el devenir social, económico, científico, etc., de los nuevos tiempos.
Pero, una educación moderna no se debe limitar sólo a la enseñanza y desarrollo de las competencias citadas, sino que está obligada a incluir temas que rebasen las asignaturas básicas y que se dirijan hacia otras áreas de conocimiento (salud, finanzas, civismo) que complementen la instrucción académica de los jóvenes y los doten de saberes y habilidades necesarios para participar exitosamente en la vida de hoy.
Por lo tanto, la mejora en la calidad de la educación es una responsabilidad compartida entre las instituciones educativas y el personal docente que labora en ellas.
Los docentes jugamos un papel fundamental en esta nueva visión educativa. Nosotros somos los responsables de llevar a cabo la planeación de las actividades escolares. Así, pues, las estrategias didácticas que desarrollemos deben estar orientadas hacia la práctica y el desarrollo de estas competencias.
Esto significa que los docentes al hacer la planeación de los contenidos curriculares debemos estar conscientes de estar incluyendo en nuestro diseño las competencias de aprendizaje e innovación del siglo XXI, así como sus correspondientes mecanismos de evaluación y valoración.
En la propuesta didáctica que presenté la semana pasada, en la cual propuse una forma de trabajar la tipología de textos en la asignatura de taller de lectura y redacción, están presentes sobre todo las competencias relacionadas con el uso y manejo de Internet, el desarrollo de habilidades para comunicar ideas, la articulación clara y efectiva de pensamientos e ideas, y sobre todo la flexibilidad de voluntades para forjar acuerdos dentro de un trabajo común, que en esa estrategia didáctica consistía en realizar una búsqueda de los rasgos más sobresalientes de tres textos distintos: los científicos, los literarios y los periodísticos.
Igualmente, se trataba en dicha propuesta que los jóvenes usaran y demostraran originalidad e inventiva en su trabajo mediante la presentación de un cartel que expresara a través de un conjunto de imágenes los rasgos particulares que caracterizan a los mencionados textos.
Entre los temas interdisciplinarios presentes en dicha propuesta está la de que los jóvenes aprendan a trabajar colaborativamente con sus compañeros en un ambiente de diálogo y respeto mutuo.
Finalmente, considero que lo más importante de mi propuesta es que ésta representa un primer intento para generar en el aula un nuevo ambiente de aprendizaje, en donde además de que los jóvenes se sientan entusiasmados por aprender mediante el uso de las TIC, también trabajen con información significativa proveniente del mundo real.
1 Este documento se puede consultar en la página de EDUTEKA.
El artículo “Logros indispensables para los estudiantes del siglo XXI”1 hace mención a ciertas competencias fundamentales que deben adquirir los estudiantes de hoy, las cuales facilitan que ellos resuelvan, mejor armados, los retos y desafíos que trae consigo la época moderna, y de esta manera se integren con mayor facilidad a una sociedad dinámica y compleja como la actual. Las competencias que se mencionan son: CREATIVIDAD E INNOVACIÓN, PENSAMIENTO CRÍTICO Y SOLUCIÓN DE PROBLEMAS, COMUNICACIÓN Y COLABORACIÓN, Y MANEJO DE INFORMACIÓN Y NUEVAS TECNOLOGÍAS.
Estas competencias deben encontrarse insertadas a través de los contenidos curriculares que los muchachos aprenden en la escuela como parte de su formación académica. Las instituciones educativas al promover un aprendizaje bajo el enfoque de competencias está cumpliendo con su misión: preparar y educar a las nuevas generaciones para que éstas cumplan un papel reflexivo, activo y constructivo en el devenir social, económico, científico, etc., de los nuevos tiempos.
Pero, una educación moderna no se debe limitar sólo a la enseñanza y desarrollo de las competencias citadas, sino que está obligada a incluir temas que rebasen las asignaturas básicas y que se dirijan hacia otras áreas de conocimiento (salud, finanzas, civismo) que complementen la instrucción académica de los jóvenes y los doten de saberes y habilidades necesarios para participar exitosamente en la vida de hoy.
Por lo tanto, la mejora en la calidad de la educación es una responsabilidad compartida entre las instituciones educativas y el personal docente que labora en ellas.
Los docentes jugamos un papel fundamental en esta nueva visión educativa. Nosotros somos los responsables de llevar a cabo la planeación de las actividades escolares. Así, pues, las estrategias didácticas que desarrollemos deben estar orientadas hacia la práctica y el desarrollo de estas competencias.
Esto significa que los docentes al hacer la planeación de los contenidos curriculares debemos estar conscientes de estar incluyendo en nuestro diseño las competencias de aprendizaje e innovación del siglo XXI, así como sus correspondientes mecanismos de evaluación y valoración.
En la propuesta didáctica que presenté la semana pasada, en la cual propuse una forma de trabajar la tipología de textos en la asignatura de taller de lectura y redacción, están presentes sobre todo las competencias relacionadas con el uso y manejo de Internet, el desarrollo de habilidades para comunicar ideas, la articulación clara y efectiva de pensamientos e ideas, y sobre todo la flexibilidad de voluntades para forjar acuerdos dentro de un trabajo común, que en esa estrategia didáctica consistía en realizar una búsqueda de los rasgos más sobresalientes de tres textos distintos: los científicos, los literarios y los periodísticos.
Igualmente, se trataba en dicha propuesta que los jóvenes usaran y demostraran originalidad e inventiva en su trabajo mediante la presentación de un cartel que expresara a través de un conjunto de imágenes los rasgos particulares que caracterizan a los mencionados textos.
Entre los temas interdisciplinarios presentes en dicha propuesta está la de que los jóvenes aprendan a trabajar colaborativamente con sus compañeros en un ambiente de diálogo y respeto mutuo.
Finalmente, considero que lo más importante de mi propuesta es que ésta representa un primer intento para generar en el aula un nuevo ambiente de aprendizaje, en donde además de que los jóvenes se sientan entusiasmados por aprender mediante el uso de las TIC, también trabajen con información significativa proveniente del mundo real.
1 Este documento se puede consultar en la página de EDUTEKA.