domingo, 24 de agosto de 2008

“Logros para el siglo XXI”

ENSEÑAR HABILIDADES PARA EL SIGLO XXI DE MANERA SUTIL EN EL CONTEXTO DE LAS ASIGNATURAS BÁSICAS Y DE LOS TEMAS INTERDISCIPLINARIOS DEL SIGLO XXI



El artículo “Logros indispensables para los estudiantes del siglo XXI”1 hace mención a ciertas competencias fundamentales que deben adquirir los estudiantes de hoy, las cuales facilitan que ellos resuelvan, mejor armados, los retos y desafíos que trae consigo la época moderna, y de esta manera se integren con mayor facilidad a una sociedad dinámica y compleja como la actual. Las competencias que se mencionan son: CREATIVIDAD E INNOVACIÓN, PENSAMIENTO CRÍTICO Y SOLUCIÓN DE PROBLEMAS, COMUNICACIÓN Y COLABORACIÓN, Y MANEJO DE INFORMACIÓN Y NUEVAS TECNOLOGÍAS.

Estas competencias deben encontrarse insertadas a través de los contenidos curriculares que los muchachos aprenden en la escuela como parte de su formación académica. Las instituciones educativas al promover un aprendizaje bajo el enfoque de competencias está cumpliendo con su misión: preparar y educar a las nuevas generaciones para que éstas cumplan un papel reflexivo, activo y constructivo en el devenir social, económico, científico, etc., de los nuevos tiempos.

Pero, una educación moderna no se debe limitar sólo a la enseñanza y desarrollo de las competencias citadas, sino que está obligada a incluir temas que rebasen las asignaturas básicas y que se dirijan hacia otras áreas de conocimiento (salud, finanzas, civismo) que complementen la instrucción académica de los jóvenes y los doten de saberes y habilidades necesarios para participar exitosamente en la vida de hoy.

Por lo tanto, la mejora en la calidad de la educación es una responsabilidad compartida entre las instituciones educativas y el personal docente que labora en ellas.

Los docentes jugamos un papel fundamental en esta nueva visión educativa. Nosotros somos los responsables de llevar a cabo la planeación de las actividades escolares. Así, pues, las estrategias didácticas que desarrollemos deben estar orientadas hacia la práctica y el desarrollo de estas competencias.

Esto significa que los docentes al hacer la planeación de los contenidos curriculares debemos estar conscientes de estar incluyendo en nuestro diseño las competencias de aprendizaje e innovación del siglo XXI, así como sus correspondientes mecanismos de evaluación y valoración.

En la propuesta didáctica que presenté la semana pasada, en la cual propuse una forma de trabajar la tipología de textos en la asignatura de taller de lectura y redacción, están presentes sobre todo las competencias relacionadas con el uso y manejo de Internet, el desarrollo de habilidades para comunicar ideas, la articulación clara y efectiva de pensamientos e ideas, y sobre todo la flexibilidad de voluntades para forjar acuerdos dentro de un trabajo común, que en esa estrategia didáctica consistía en realizar una búsqueda de los rasgos más sobresalientes de tres textos distintos: los científicos, los literarios y los periodísticos.

Igualmente, se trataba en dicha propuesta que los jóvenes usaran y demostraran originalidad e inventiva en su trabajo mediante la presentación de un cartel que expresara a través de un conjunto de imágenes los rasgos particulares que caracterizan a los mencionados textos.

Entre los temas interdisciplinarios presentes en dicha propuesta está la de que los jóvenes aprendan a trabajar colaborativamente con sus compañeros en un ambiente de diálogo y respeto mutuo.

Finalmente, considero que lo más importante de mi propuesta es que ésta representa un primer intento para generar en el aula un nuevo ambiente de aprendizaje, en donde además de que los jóvenes se sientan entusiasmados por aprender mediante el uso de las TIC, también trabajen con información significativa proveniente del mundo real.

1 Este documento se puede consultar en la página de EDUTEKA.

domingo, 17 de agosto de 2008

Cómo enseñar taller de lectura y redacción




INTERNET Y LAS NUEVAS ESTRATEGIAS DIDÁCTICAS



Aquí voy a referirme a los materiales educativos que los maestros de lengua, literatura, redacción y áreas afines, de todos los niveles, podemos encontrar en la red para utilizarlos dentro del aula.

Hoy en día existe una amplísima y variada información sobre recursos didácticos en Internet, por lo que ésta se ha constituido como excelente fuente tanto de información como de recursos didácticos que los docentes podemos manejar y replantear en el aula, según nuestras propias necesidades y de acuerdo con nuestro propio contexto de trabajo.

Aquí voy a hacer un breve paréntesis. En Internet encontramos materiales para todos los gustos, intereses y propósitos. Por ejemplo, para los padres de familia que estén interesados en fomentar la lectura en sus hijos, en la red encontrarán toda una serie de ideas, métodos, formas y sugerencias a través de los cuales pueden acercar a sus hijos a la lectura. En el caso de los estudiantes, igualmente es abundante la oferta de materiales y contenidos educativos. ¿Pero cómo orientarlos en sus búsquedas? ¿De qué manera guiarlos para que en forma autónoma e independiente ellos construyan su propio aprendizaje? Es precisamente esta circunstancia la que nos debe hacer reflexionar a los adultos (padres, maestros, directivos de instituciones escolares, etc.). Los jóvenes de nuestros tiempos están creciendo en una era de innovación tecnológica (teléfonos celulares, ordenadores, videojuegos, reproductores y cámaras digitales, Internet, etc.) que exige que los adultos desarrollemos prácticas acordes con la nueva época.

Respecto al trabajo que nos toca desarrollar a los docentes, además de incorporar las nuevas tecnologías al aula, me parece importante convertirnos en docentes propositivos que participemos en la red mediante la divulgación de las estrategias aplicadas en el salón de clase y que comuniquemos nuestras experiencias a otros maestros con la finalidad de mostrar maneras valiosas de usar Internet para la formación de calidad de los estudiantes.

Especialmente, la materia de taller de lectura y redacción en el Colegio de Bachilleres tiene como principales ejes de trabajo el que los alumnos desarrollen cuatro habilidades básicas, las cuales son hablar, escuchar, escribir, leer. Estas habilidades están insertadas en una serie de temas que contiene el programa. Los temas principales se organizan en tres grandes unidades, cada unidad con sus objetivos particulares. La primera unidad aborda una revisión de diferentes tipos de textos. La segunda unidad se enfoca al estudio de los textos científicos y la tercera unidad al desarrollo de una investigación documental.

Mi propuesta didáctica de trabajo está relacionada con el tema de la tipología de textos, es decir, con el reconocimiento de la tipografía, la distribución, las marcas discursivas y las funciones de la lengua presentes en tres textos particulares; el científico, el literario y el periodístico. Esta propuesta consistiría básicamente en las siguientes fases:

A. Planteamiento de la actividad

Mediante su organización en equipos, los muchachos se darán a la tarea de buscar en Internet (con ayuda de una plantilla previamente dada) los principales rasgos que tienen en su estructura externa e interna los tres textos citados. Posteriormente, ya que hayan conseguido la información vía Internet, presentarán su trabajo el grupo mediante la exposición de un cartel que exprese mediante imágenes la información que contiene la plantilla.


La plantilla con la que van a trabajar los jóvenes es la siguiente:




TEXTO CIENTÍFICO LITERARIO PERIODISTICO
Emisor
tema
Idea global
Propósito
Función de la lengua
Tipografía
Distribución




Se proponen los siguiente sitios webs para la búsqueda de la información que contiene la plantilla:

www.blocs.xtec.cat/entretextos/de-la-lectura-a-la-escritura/

www.materialesdelengua.org/LENGUA/index_lengua.htm

www.profes.net/varios/avisual/bachillerato2/contexto/contexto2.ppt#260,5,Diapositiva



B. El acompañamiento

En esta fase, se destina un determinado tiempo para comentar dudas que tengan los alumnos sobre el llenado de la plantilla y sobre su presentación final y exposición del cartel.


C. Consolidación y evaluación.


Se hace la presentación del cartel, con sus respectivas imágenes, y se evalúa con base en la siguiente rúbrica:

--------------------------------------------------------------
Todos los miembros del equipo participaron
2
Sólo algunos miembros del equipo participaron
1
Hubo falta de coordinación en el equipo
0
---------------------------------------------------------------
Presentaron la plantilla con la información completa
3

La información que tuvo la plantilla no era precisa
2
La información que tenía la plantilla era imprecisa e incompleta
1
---------------------------------------------------------------
El cartel está bien elaborado y está completo
3
El cartel esta poco elaborado pero completo
2
El cartel no está bien elaborado y está incompleto
1
---------------------------------------------------------------
El expositor fue claro
2

El expositor no fue claro
1
No hubo expositor
0
--------------------------------------------------------------



La razón para trabajar esta propuesta didáctica es porque representa una forma actual de abordar el tema de la tipología de textos, es decir, creo que los jóvenes se van a sentir más interesados en las clases por el hecho de recurrir a Internet para obtener información. La finalidad que tiene esta forma de trabajo en que los jóvenes desarrollen sus capacidades de aprendizaje de manera novedosa y que conciban a Internet como una fuente útil de conocimientos y de aprendizaje. Pienso que lo que aporta esta propuesta es ser una opción elemental de acercamiento a las nuevas didácticas, por eso sugiero que l@s profesor@s la adopten, le hagan ajustes, cambios y todo lo que consideren pertinente a fin de desarrollar nuevas estrategias para contribuir en el fortalecimiento de la educación desde las nuevas tecnologías.

A continuación comparto con ustedes una forma más de cómo aprovechar los recursos disponibles en Internet: a fin de que los alumnos ejerciten la expresión oral y la lectura en voz alta, se sugiere que lleven a cabo una lectura dramatizada de una obra relevante (en este caso mencionan La tierra de Jauja, de Lope de Rueda), o bien la lectura de poemas, y se realicen grabaciones digitales para que su trabajo puede ser conocido por internautas interesados en el tema. Esta estrategia es una excelente forma de despertar el interés y la curiosidad de los jóvenes hacia temas de literatura, sin embargo, siempre estará presente la opción de que los maestros seleccionemos los textos más adecuados para el tipo de alumnos que tenemos y para los temas que vamos a impartir. Incluso en esta estrategia podemos introducir ciertas variantes, como incluir música y video para ser más atractiva la presentación.

A manera de conclusión, quiero decir que el aprovechamiento de los recursos didácticos en Internet nos permite disponer de novedosas herramientas que involucran activa y reflexivamente a los estudiantes, ya que éstos ponen en práctica sus habilidades y competencias para generar y construir su propio aprendizaje.



sábado, 9 de agosto de 2008

La aventura de mi identidad profesional

El punto sobre el que quiero centrar esta intervención es sobre el tema de la identidad profesional; o, en otras palabras, lo que para los que damos clases significa ser maestro o maestra. Esteve nos dice que básicamente podemos ejercer la docencia de dos maneras: una es la de estar comprometidos con nuestra profesión y la otra es la de dejar de lado este compromiso. Desde mi punto de vista, creo que la identidad profesional es algo dinámico, que se va transformando según el grado de involucramiento que deseamos tener con nuestra labor. Pongo un ejemplo. Yo me considero de carácter serio y reservado. Esto a veces me ayuda o me perjudica. A veces al entrar y contactar con mis alumnos, me doy cuenta que en general el ambiente es relajado, que los muchachos quieren escuchar de mi parte algo que los haga sonreír, o bien que necesitan un momento de “relax dialógico”. Sin embargo, yo no soy muy buena para las bromas o los chistes. Pero creo que esta limitación mía podría ser sustituida por estrategias que me permitan conectarme empáticamente con mis alumnos. Si me preguntaran en este momento en qué clase de estrategias estoy pensando, diría que contar un chiste —o algo semejante— en tales momentos podría ser apropiado. Así, pues, la identidad profesional es algo que nosotros, los maestros, podemos ir moldeando, ajustando o modificando según las circunstancias.
Pienso que otra cosa importante que influye o continua influyendo en la formación —o deformación— de nuestra identidad profesional es la experiencia dejada por los profesores que nos dieron clase cuando nosotros éramos alumnos. Yo, por ejemplo, recuerdo mucho a un maestro que siempre pretendió desarrollar en nosotros una mente reflexiva y crítica de nuestro entorno; pero nunca supo cómo hacerlo. Siempre nos dejaba hacer reportes de lecturas (interesantes, por cierto), pero no nos decía cómo hacerlos. Meditar sobre estas cuestiones nos lleva a preguntarnos continuamente acerca de cuál es el sentido que guía nuestra actividad profesional.
En suma, ser maestro conlleva una gran responsabilidad. Primero con nosotros mismos, y después con quienes nos involucramos al desarrollar nuestra labor; tiene que ver, primeramente, en responder -----mientras más claro sea, mejor---- por qué dar clases, por qué ser maestro, y en segundo lugar qué queremos lograr con los alumnos, hacia dónde dirigimos nuestros esfuerzos. Sin darle este significado a nuestro quehacer docente, difícilmente resolveremos los conflictos que conlleva realizar una profesión de tal naturaleza. Por cierto que uno de ellos, sin duda alguna, es el relacionado con el aspecto económico. Ningún trabajo tan peor castigado que éste. Los que trabajamos en esto lo sabemos. Ésta es una realidad abrumadora y de la que por ningún lado se habla. Si se habla de excelencia académica, pero no de la dignificación económica del trabajo docente. Pienso que esto es una parte sustantiva que falta atender. A pesar de todo ello, creo que es una actividad muy noble. Nos enfrenta a nosotros mismos y nos enfrenta a los demás, en el buen sentido de la palabra. Considero, junto con Esteve, que el gran orgullo de ser profesor es hacer comprensible el poder del conocimiento y del saber para uno mismo y para quienes nos rodean; también es ser forjadores de mujeres y hombres que sientan y piensen la realidad en la que vivimos. En conclusión, resignificar la experiencia docente es para mí sentirse a gusto dando clases, ser humilde para guiar a un grupo, sentir deseos de mejorar la comunicación con los demás, ser critico de lo que se hace, querer incorporar nuevos conocimientos a nuestra práctica y saber qué es lo que nos proponemos al estar dentro del oficio de enseñar.

Enseñar es aprender

Yo realice mis estudios superiores en la Universidad Autónoma Metropolitana. Después de una corta indecisión sobre la carrera a la que me iba a dedicar, pues estaba entre Literatura o Lingüística, opté por la Lingüística. Por entonces pensaba que posiblemente al salir de la universidad me iba a dedicar a las investigaciones lingüísticas. En esa etapa nunca pensé en trabajar como maestra. Al concluir la licenciatura, mi necesidad inmediata (sobre todo, económica) fue trabajar momentáneamente en algo relacionado con la carrera. Aquí haré un breve paréntesis. En esta decisión de ejercer la docencia influyó un aspecto real y de mucho peso: la necesidad económica.

Por entonces me entero de la publicación de una convocatoria para trabajar dando clases en el Colegio de Bachilleres. Me registro y comienzo a trabajar en la docencia. En esta institución existe un programa permanente de actualización que es de mucha utilidad cuando no sabemos qué hacer en el salón de clase. Cuando empecé a trabajar en esto, me encontré con la feliz noticia de que me gustaba hacer lo que tenía que hacer: dar clases. Fue entonces que empecé a recordar mi vida de estudiante en la universidad y de que me gustaba preparar las clases, y presentar material para la exposición. Y dando clases, me volví a reencontrar nuevamente con ese gusto que en algún momento experimente en la universidad. Pero no todo quedo ahí. El dar clases me confrontó conmigo misma, con mis propias limitaciones (que aún sigo experimentado el día de hoy) y en colocar en su justa dimensión mis propias aptitudes y capacidades para la docencia. Fue un enfrentarme conmigo misma de otra forma, en volver a ver mi propia identidad desde otro ángulo, en percibirme con limitaciones reales pero con ciertas capacidades potenciales. Hoy en día este proceso de reencuentro con mi ser se sigue dando, y es precisamente este proceso el que me motiva a permanecer en esta actividad.

De esta manera, después de salir de la universidad veo cambiado completamente el rumbo de mi vida. De desempeñar un trabajo burocrático cuando era estudiante, me veo repentinamente en una situación en la que continuamente me enfrento a distintos retos. Fue así que empecé a trabajar para el Colegio de Bachilleres. Actualmente, me percibo una persona distinta de cuando comencé a dar clases, pues al principio me angustiaba. Ahora me siento muy bien en mi rol de maestra. Aun cuando a mí me gustaría dar clases amenas y ligeras, no creo que lo consiga, pues mi carácter y mi personalidad lo dificultan. Sin embargo, sí me gusta trabajar con los muchachos. Me siento bien entre ellos, me contagian su alegría, su modo simplista de afrontar la vida y de ver con ojos benignos el mundo complicado de los adultos. Ellos tienen siempre a la mano una solución, son desparpajados y les aburre la seriedad. Se ríen con facilidad, pero comprenden hondamente a quienes padecen. Son rebeldes y se siente en ellos la plenitud de la vida. Así veo a los jóvenes y por eso me siento bien de estar entre ellos. Otra parte satisfactoria en mi ser de maestra es el desarrollo de mis habilidades para dar clases. Después de cinco años de trabajo domino mejor los temas de mi asignatura; además, he adquirido mayor sensibilidad para conducir a los jóvenes. Y la parte que no me gusta de esta profesión es que éste es un trabajo desvalorizado en todos los aspectos, sobre todo ahora que estamos viviendo en tiempos de globalización y neoliberalismo.

Un recuento del pasado para seguir construyendo nuestro aprendizaje

A continuación voy a señalar a grandes rasgos lo que aprendí acerca de los temas que nos indica el andamio cognitivo:

La identidad docente es la concepción que tenemos los profesores acerca de nosotros mismos, de cómo nos percibimos en nuestra función de maestros y cuál es la historia personal que está detrás de la actividad que desarrollamos. Un aspecto muy importante de la identidad docente son las expectativas que poseemos como maestros; es decir, la manera de cómo estimulamos nuestras fortalezas y qué tanto estamos dispuestos a cambiar para superar nuestras debilidades. Pienso que la época que vivimos es bastante especial, porque se está dando una revolución a nivel tecnológico. Este hecho nos coloca a nosotros, los maestros, ante dos opciones: o bien seguimos impartiendo clases en la era del átomo o bien participamos en una educación basada en bits. Y aunque mantenerse actualizado en las nuevas tecnologías es ahora imprescindible, pienso que también son igualmente valiosas otras competencias docentes, como serían el forjar hábitos de lectura o promover un pensamiento crítico y reflexivo entre los estudiantes. Y por el título o denominación de este módulo, creo que en este módulo integraremos en un todo armónico las competencias genéricas con las competencias docentes.

Ahora bien, una tendencia educativa moderna es la que tiene que ver con la necesidad de impulsar una educación basada en competencias, las cuales permiten que los jóvenes comprendan mejor el mundo actual y logren su adecuado desenvolvimiento una época caracterizada por el dinamismo tecnológico. En el módulo 1, realizamos una sinopsis de las escuelas más relevantes en el ámbito educativo; la tradicional, la moderna, la conductista, la constructivista, y la basada en el aprendizaje significativo. A mí me pareció importante esta revisión, porque ello nos sirvió para tener una visión más profunda acerca de la concepción que subyace a nuestro trabajo dentro del aula. Y no solamente fue importante reconocer más o menos en qué modelo nos ubicábamos, sino en reflexionar acerca de cuál es el esquema más propicio para trabajar el enfoque de competencias. A pesar de ello, una deficiencia de aprendizaje está en que aún me falta definir claramente en qué puntos se tocan el constructivismo y aprendizaje significativo con enfoque de competencias, y en qué puntos se separaran ambas concepciones educativas.

Respecto a las dimensiones del trabajo docente, fue importante identificar y reconocer el perfil del alumno que tenemos en clase, así como descubrir su manera de ser adolescente, poniendo de relieve sus rasgos emocionales, físicos y sociales. Conocer las formas de comunicación que tienen los jóvenes o saber los aspectos que determinan su autoestima son importantes para forjar ambientes de aprendizaje en el salón de clase. Aunado a esto, también fue significativo reconocer el perfil que debe tener un profesor preocupado por su entorno, no solamente en el sentido de estar capacitado para manejar una buena relación con sus alumnos, sino también para propiciar situaciones de aprendizaje significativo que favorezcan el aprendizaje autónomo, individual, libre y crítico del alumno. En la planeación del trabajo con alumnos, creo que debo seguir perseverando en el diseño de las propuestas didácticas (no sólo tecnológicas) que guíen la construcción del conocimiento de los estudiantes, sobre todo porque he observado que los grupos de alumnos son diferentes cada semestre.

Sobre la propuesta de intervención pedagógica, a mí me aportó mucho conocer acerca de las webs quest. La web quest es una excelente propuesta de innovación educativa que implica necesariamente un trabajo colectivo. Se ha convertido en una herramienta tecnológica que permite movilizar una gran cantidad de información de manera ordenada, pero sobre todo para producir conocimientos nuevos. En Internet existe una gran cantidad de información; saber manejarla es realmente lo importante. Creo que un punto interesante que nos ofrece la web quest es ser al mismo tiempo una manera atractiva y responsable de manejar la información, pues además de conjugar una situación de aprendizaje interesante (propuesta de escenario) se deben de dar los créditos correspondientes a todas las fuentes que consultamos.
Lo siguiente es parte del ejercicio de autodiagnosis. Lo más valiosos de este ejercicio es que nos permite ver con claridad cuáles son los principales puntos que los maestros debemos tener presentes para ejercer una docencia con calidad, y también tener la claridad de conciencia acerca de las repercusiones que tiene nuestro trabajo en la vida de los jóvenes y en la sociedad en general. Dentro de los cinco conceptos principales que se mencionan en el autodiagnóstico, obtengo un buen puntaje en manejo de grupo, y un puntaje regular en cuanto a la ética profesional y al dominio de la asignatura. En donde me queda claro que necesito trabajar más es en lo relacionado a planeación y evaluación. Sobre esto quiero decir que sí planifico las clases tomando en cuenta la perspectiva constructivista y el aprendizaje significativo. Pero creo que ahora se trata de hacerlo bajo el enfoque de competencias. El diseño de la web quest en el módulo anterior me permitió conocer un poco sobre la planeación basada en competencias, en donde está presente el desarrollo de algunas competencias genéricas -----como por ejemplo el uso de las tecnologías de la información para obtener y procesar información, cultivar relaciones interpersonales o administrar los recursos disponibles para el logro de metas-----, pero no otras -----como es el caso de identificar y enfrentar sus emociones, reconocer la actividad física como forma de desarrollo físico y social o actuar de manera propositiva frente a problemáticas sociales-----. Dos puntos para tomar en cuenta dentro del nuevo enfoque son los siguientes: brindarles a los jóvenes la posibilidad de aplicar sus conocimientos en otros contextos y también proponer actividades complementarias de apoyo a los alumnos que se les facilita el aprendizaje de otra forma. Y es precisamente en éstos dos últimos puntos donde ubico mis debilidades. Por lo tanto, es sobre esto lo que debo mejorar. Es decir, en un primer paso, voy a considerar dentro de mi planeación el trabajo con otras áreas académicas, con la finalidad de que los estudiantes tengan la oportunidad de aplicar sus conocimientos en otros espacios distintos al salón de clase, así como en introducir actividades auxiliares basadas en la teoría de las inteligencias múltiples para los jóvenes que tienen distintos estilos de aprendizaje.