viernes, 12 de septiembre de 2008

ARTICULACIÓN DE LAS NOCIONES DE COMPETENCIA, APRENDIZAJE, APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO, APRENDIZAJE SITUADO E INTERVENCIÓN DOCENTE.


En este trabajo voy a tratar acerca de la interconexión y articulación existente entre los conceptos de competencia, aprendizaje, aprendizaje significativo, aprendizaje situado e intervención docente, todos ellos definidos a partir del documento titulado El aprendizaje y el desarrollo de las competencias de Xavier Vargas Beal.1

Actualmente está en marcha una nueva visión educativa, una manera nueva de concebir el aprendizaje, indudablemente ligada a los enormes cambios en materia de tecnología y, por ende, a la nueva geografía política y económica; este nuevo enfoque educativo es el de las competencias.

Es, pues, importante tener claridad acerca de qué se entiende por competencia bajo este nuevo modelo educativo y de qué manera se encuentran vinculados a este concepto términos como aprendizaje, aprendizaje significativo, aprendizaje situado e intervención docente.

Mucho se habla de competencias, pero pocos se sabe acerca de su significado profundo y, sobre todo, de qué manera se le concibe desde el ámbito educativo, y por lo tanto son sus implicaciones en la tarea docente. A este concepto se le liga comúnmente con el ámbito empresarial, por lo que se cree que el enfoque de competencias tiene que ver con desarrollar en los jóvenes sus capacidades operativas; es decir, que este enfoque vendría algo así como el tratar de desarrollar en nuestros alumnos una formación fundamentalmente competitiva.

Creo que antes de explicar lo que se entiende por competencia bajo este nuevo modelo educativo, es necesario dilucidar sobre la naturaleza del aprendizaje y otros conceptos relacionados que nos permitirán tener un apoyo teórico firme sobre el cual derivar la noción de competencia desde el mundo académico.

El autor nos menciona que “el sentido profundo de la noción de aprendizaje no es el de traer datos de la realidad al interior del sujeto, llámese memoria o de cualquier otra forma, sino en tanto que ello constituye una apropiación de la realidad que el sujeto asimila transformándose a sí mismo, acomodándose al mismo tiempo que asimila, diría Piaget“. Por lo tanto, estamos ante una noción de aprendizaje en donde lo que se aprende no pasa sólo a incrementar la cantidad de información que posee un alumno, sino a cambiar, a modificar o a transformar de otra manera su realidad, incluyéndose el sujeto mismo. Por lo tanto, la noción de aprendizaje nos remite más a su sentido etimológico en tanto que es un proceso en el cual el sujeto, en este caso el alumno, se prende, se acoge, se apropia de la realidad a la que se enfrenta o sobre la que quiere resolver algo.

Lo mismo, pero en otros términos: “El aprendizaje con “h” […] no es una cuestión de simples conocimientos abstractos al acervo del sujeto como si ello constituyera un banco de conocimientos en algún cajón cognitivo de la estructura. El aprendizaje es más bien un proceso adaptativo mediante el cual, construyendo el conocimiento de la realidad, del mundo, el sujeto se construye a sí mismo como ser humano, siempre reorganizando […] la propia estructura cognitiva, desde donde continuará readaptándose indefinidamente a través de sus propios procesos de asimilación y acomodación”.

Por su parte, Ausubel precisa que aprender significativamente es “relacionar material nuevo […] con ideas pertinentes de la estructura cognitiva del estudiante”; por ende, lo significativo del conocimiento y los saberes estriba en que precisamente éstos le sirvan en algún momento a los individuos para actuar, resolver o intervenir eficazmente en una situación dada.

De modo que si aprehender implica la transformación o construcción del individuo, el material nuevo que incorpora a su estructura cognitiva y que incide en dicha transformación adquiere el carácter de significativo.

De esta manera, observamos como la noción de conocimientos significativos son simplemente el lado opuesto de la noción profunda del aprendizaje o del apropiarse y hacer suyos determinados conocimientos. Si un individuo aprende, en el sentido de cogerse o asirse la realidad, lo que está ocurriendo en verdad es el que el tipo de conocimientos que está aprehendiendo es de tipo significativo, en tanto éstos le sirvan para enfrentar y resolver situaciones o problemas del mundo.

En relación con el aprendizaje situado, éste tiene que ver básicamente con la formación escolar; es decir, con la praxis de los procesos de enseñanza-aprendizaje ubicados en los contenidos académicos y situados en problemáticas profesionales que permitan desplegar acciones de desarrollo de habilidades.

Pero entonces, dice el autor, si el aprendizaje depende en gran medida del interés del sujeto por alcanzarlo, entonces cuál es el papel que juega el docente en ese proceso.

Antes de pasar a esto, es preciso introducir y explicar la noción de competencia.

El término competencia dentro del mundo académico y escolar se encuentra totalmente desprovisto de su acepción empresarial, esto es, la preparación de los estudiantes para operar máquinas, incidir en procesos de producción, vender productos o supervisar controles productivos, los cuales tienen que ver más con el desarrollo de destrezas físicas que con el desarrollo de estructuras cognitivas.

Ser competente se refiere, entonces, a poseer capacidades que aún siendo operativas, se encuentran articuladas sustantivamente con distintas formas del saber.

Concretamente, Gonczi ofrece una visión holística de competencia en los siguientes términos: “Compleja estructura de atributos (conocimientos, actitudes, valores, habilidades) necesarios para el desempeño en situaciones específicas”; en tanto que Perrenoud dice lo siguiente: “Definiré competencia como una capacidad de actuar de manera eficaz en un tipo definido de situación, capacidad que se apoya en conocimientos, pero que no se reduce a ellos”.

Por consiguiente, si competencia ha de ser esa habilidad o aptitud para resolver eficientemente problemas específicos, entonces esta habilidad tiene que estar basada, por una parte, en la noción del aprendizaje en su sentido profundo, y por otra, en la propia capacidad del docente para intervenir dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje en el punto donde los estudiantes relacionen sus conocimientos previos con problemas específicos que plantea un aprendizaje situado.

Desde esta perspectiva, bajo el enfoque de competencia se vuelve necesario revisar la tarea del maestro en su práctica profesional; o en otras palabras, resolver cuál sería el comportamiento adecuado del profesor para formar alumnos y estudiantes competentes.

Para Vargas Beal el proceso mismo de aprendizaje escapa al trabajo que despliega el maestro, en tanto que es el estudiante el que decide qué es lo quiere y lo que no quiere aprender. Si esto es una realidad en cuanto al aprendizaje, no lo es en cuanto al desarrollo de las competencias, porque es aquí donde el desempeño del profesor estaría encaminado a movilizar los saberes de los estudiantes para apuntarlos hacia evidenciar las potencialidades de los alumnos. En este sentidoVargas Beal apunta los siguiente: “Los maestros hemos de diseñar situaciones problemáticas que induzca a la organización de los esquemas de entendimiento de los alumnos a entrar en […] conflicto cognitivo” para que estos esquemas se reorganicen en pos de comprender y resolver una nueva situación. “En este proceso serán construidos los nuevos conocimientos debido a que los viejos esquemas se verán forzados a reorganizarse generando así una nueva competencia.”


1 Este documento puede consultarse en la siguiente página electrónica:
http://www.arquepisteme.iteso.mx/reportesobrelascompetencias.doc

1 comentario:

Juan Escárcega Miranda dijo...

Hola estimada Catalina Hernández Rubio, gracias por recordarnos que, aunque el término competencias puede provenir del ámbito empresarial, nosotros como docentes, debemos relacionar las competencias con los marcos pedagógicos constructivistas. En este sentido, el reto ahora es ver cómo podemos traducir las competencias, del hemisferio teórico a estrategias didácticas. Si tienes material sobre este aspecto, te ruego información (caramba, esta última frasecita la hemos escuchado en "El unicornio azul", ¿verdad?)Un abrazo, Escárcega.